Listen

Description

1P 1.15-17 PDT
Pues está escrito: «Sean santos, porque yo soy santo» Ustedes oran a Dios y lo llaman «Padre», y él juzga a todos por igual según lo que hacen. Por eso deben mostrarle respeto en todo lo que hagan durante el tiempo que estén en este mundo.
Una puerta abierta en el cielo
La santidad práctica se adquiere en el proceso que Dios ha iniciado en cada vida que llega a él a través Jesús con la garantía que (Fil 1.6 6 Estoy convencido de que Dios empezó una buena obra entre ustedes y la continuará hasta completarla el día en que Jesucristo regrese.). La lucha no es para nada fácil, pero tenemos a Dios de nuestra parte. La buena obra de Dios es como debe esperarse, integral, abarca todo nuestro ser para estar preparados para cuando él venga nuevamente; mientras tanto, crecemos en ese conocimiento íntimo (no intelectual), de cercanía, que nos lleva al respeto, al temor reverencial, al estilo de vida que transforma, al reino de Dios del que es partícipe el creyente en este tránsito hacia la patria celestial. Ante toda esta riqueza de bienes espirituales nuestro corazón es transformado en un corazón agradecido, capaz de obedecer y no revelarse en el proceso al que es llevado por el amor de Dios que lo controla, esto es algo nuevo en la vida del ser humano, control por el amor de Dios que ha sido derramado en su ser; no es el control del mundo, es un nuevo estilo de vida de acuerdo al amor ágape (1 Co 13). Esto y mucho más, se encuentra en el plan de Dios, y para eso está abierta una puerta en el cielo, en esta iglesia local, para trasladar a la comunidad de las tinieblas a la luz admirable de Cristo.