Esd 7.27,28 PDT
Esdras dijo: «Bendito sea el SEÑOR, el Dios de nuestros antepasados. Dios puso en el corazón del rey la idea de honrar el templo del SEÑOR en Jerusalén. Él me mostró su fiel amor frente al rey, sus consejeros y altos funcionarios. El SEÑOR mi Dios estaba conmigo, y por eso fui valiente. Yo reuní a los líderes de Israel para que fueran conmigo a Jerusalén».
Estamos para gracia con los que han de ser salvos; por esta misma gracia crecemos, plantamos, edificamos, intercedemos, menguamos para que Cristo crezca y lleguemos a la estatura de Cristo.
Un a puerta abierta en el cielo