Proverbios 30: 7-9
“Dos cosas te he demandado; no me las niegues antes que muera: vanidad y palabra mentirosa aparta de mí; no me des pobreza ni riquezas; mantenme del pan necesario; no sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que, siendo pobre, hurte, y blasfeme el nombre de mi Dios.”
Jeremías 17:7-8
“Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.”
El Señor nos invita a permanecer en su Presencia y meditar en su Palabra para no apartarnos hacia caminos que nos parecen rectos, pero cuyo fin es de muerte.
Que Dios nos ayude a actuar con Sabiduría, estas dos posiciones son peligrosas, la abundancia de riqueza que nos llena de orgullo y soberbia y nos aparta de Dios y la pobreza que trae dolor y orgullo que endurece el corazón y no permite aceptar a Dios.