Aquí Jesús se presenta como la fuente de agua de vida a la que todos debemos acercarnos para saciar nuestra sed, el Salmo 1 ilustra esta agua como la Palabra que necesita todo hombre para alimentarse y crecer, en el Nuevo Testamento Cristo es el agua de vida, que recibirán los que se acercan a Él. Esta agua nos habla de su Espíritu. Existe una necesidad en nuestras vidas de ser alimentados por su palabra, pero también de tener una comunión con el Espíritu Santo y ser llenos de Él.
Juan 7:37 - 38.
“En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.”
Cosa tremenda hará Dios con nosotros