Texto: Eclesiastés 2:22-23
22 Después de tantos trabajos, esfuerzos y preocupaciones, ¿qué nos llevamos de este mundo? ¡Nada! 23 Nuestra vida está llena de dolor y sufrimiento; ni de noche logramos descansar. ¡Eso no tiene sentido!
La Palabra nos lleva a reflexionar acerca de lo que hacemos en este mundo, que en efecto, no nos llevaremos nada cuando muramos y vayamos a la eternidad. El Señor Jesús nos impulsa a dejar de hacer tesoros en la tierra, y más bien pensar en lo eterno