Despertad, borrachos, y llorad; gemid, todos los que bebéis vino, a causa del mosto, porque os es quitado de vuestra boca. Porque pueblo fuerte e innumerable subió a mi tierra; sus dientes son dientes de león, y sus muelas, muelas de león. Asoló mi vid, y descortezó mi higuera; del todo la desnudó y derribó; sus ramas quedaron blancas.
Joel 1:5-7 RVR1960
Recordemos juntos la importancia del llamado a reflexionar y arrepentirse que Joel hizo a Israel. Él escribió este libro en medio de la plaga de langostas que azotaba el país, y está llamando la atención a diferentes grupos afectados por este problema.