1 de Pedro 2:18-20.
“Criados, estad sujetos con todo respeto a vuestros amos; no solamente a los buenos y afables, sino también a los difíciles de soportar. Porque esto merece aprobación, si alguno a causa de la conciencia delante de Dios, sufre molestias padeciendo injustamente. Pues ¿qué gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios.”
Romanos 13:1-2
“Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.”
Cuando luchamos con la sujeción, estamos resistiendo a Dios y esto traerá condenación sobre nosotros, por esto debemos seguir el ejemplo de Jesús, quien fue menospreciado, humillado, maltratado, castigado y condenado por autoridades injustas y aunque era Dios y teniendo todo el poder, no se levantó contra ellos, los amó y pidió a Dios por sus vidas.