Juan 16:25-28.
“Estas cosas os he hablado en alegorías; la hora viene cuando ya no os hablaré por alegorías, sino que claramente os anunciaré acerca del Padre. En aquel día pediréis en mi nombre; y no os digo que yo rogaré al Padre por vosotros, pues el Padre mismo os ama, porque vosotros me habéis amado, y habéis creído que yo salí de Dios. Salí del Padre, y he venido al mundo; otra vez dejo el mundo, y voy al Padre.” Este pasaje nos muestra una gran verdad que muy pronto los discípulos comprenderían y estaba relacionada con su muerte y resurrección, después de ese acontecimiento ellos tendrían libre entrada a la Presencia de Dios y experimentarían una comunión directa con el Padre, en el momento que ellos desearan, ya no necesitarían la Presencia corporal de Jesús para conocer al Padre, sino que cada uno se podría acercar y establecer una relación personal con el Padre por medio de Jesús, por su obra en la cruz.