Es absurdo. Un día todo está tranquilo y de golpe a Vladimir Putin se le ocurre invadir Ucrania, el mayor productor de aceite de girasol y tres meses más tarde el aceite de palma está carísimo en el Ecuador.
En este programa explicamos como lo uno se conecta con lo otro y por qué en el mercado internacional de aceite el precio se ha disparado.
Por otro lado nos preguntamos qué está haciendo el gobierno para que los precios en el país no suban más y la conclusión a la que llegamos es que está gastando (al ojo) unos $400 millones al mes en subsidiar los combustibles líquidos, con lo que nos ha liberado de la mayor fuente de aumento de precios en el mundo. Pero no es barato.