El siguiente poema no necesita mucha presentación, es el reflejo del amor más profundo hacia ese ser único en nuestras vidas, el eternamente correcto, el que tomó nuestra mano y nunca más volvió a soltarnos; y bueno, el estofado de montaña es un muy tradicional guiso de Cantabria, que recuerdo era un placer disfrutarlo con esa persona especial.