Nuestras vidas son puertas eternas que deben estar abiertas para que entre el rey de Gloria, Jehova de los ejércitos. Jesus es un rey, su reino es de justicia, paz y gozo; su trono esta en el cielo, es eterno y su gobierno para siempre. Es necesario que en este tiempo abramos las puertas de nuestro corazon, voluntad, familia, finanzas y cada de área de nuestra vida donde el necesita gobernar, donde el necesita que tu le entregues el dominio para pelear por ti.
En este salmo el nos habla de 4 aspectos que debemos tener en cuenta para permanecer en su lugar santo, que incluye dos promesas, sus bendiciones y su justicia:
1. Tener nuestras manos limpias, hacer lo correcto.
2. Tener un corazón puro, cuidarlo con lo que hablamos, escuchamos y hacemos. 3. Alejarnos del engaño, las mentiras y lo superficial de este mundo. Interesarnos por lo eterno poniendo nuestros ojos en las cosas de arriba y dejando que nuestra mente sea transformada por su palabra.
Oremos con el salmo 24