Al principio de este Salmo el autor hace mención de lo que Dios hizo por sus antepasados, aunque se encuetraba en un mal momento, esto lo llevo a creer que su ayuda venía en camino. Mirar lo bueno que Dios ha hecho en el pasado aumenta nuestra fe para estar seguros que nuevamente lo hará.
El recordar con gratitud es un arma poderosa de oración.
La palabra gracias viene del latín gratia que significa honra o alabanza que se da a otro, representa el reconocimiento de un favor recibido. El ser agradecidos nos pone en una actitud de humildad y al hacerlo constantemente con Dios estamos honrandolo y reconociendo que el ha sido bueno.
En Lucas 17:11-19 vemos que Jesús encontró diez personas que tenían lepra, ellos clamaron a El pidiendo que los sanará y mientras caminaron alejándose de Jesús se dieron cuenta que estaban limpios. Uno de ellos salió a buscar a Jesús para agradecerle y pregunto Jesús: ¿No son diez los que fueron limpios? Y los nueve, ¿dónde están?
¿No hubo quien volviera y diera gloria a Dios sino este extrangero? Y le dijo al hombre levántate y vete tú fe te ha sanado. Imagínate lo poderoso que fue ese momento, la gratitud de ese joven lo llevo a tener un encuentro con Jesús, no solo fue limpio de la lepra sino que conoció personalmente al salvador del mundo, al todo poderoso, al autor de su milagro y recibió las palabras que necesitaba para recibir su sanidad completa. La biblia no nos cuenta que pasó con los demás, seguramente fueron sanos, pero no vieron cara a cara a Jesús. La falta de gratitud puede cerrarnos puertas con personas y puede robarnos un encuentro con Jesús.
Piensa por un momento en tu vida porque tendrias que estar agradecido con Dios y encontrarás muchos motivos para honrarlo con tu gratitud.
En tu tiempo con Dios separa siempre un espacio donde puedas agradecerle aún por las personas y situaciones difíciles porque siempre Dios las utilizará para que avances, para que subas, para que entres, para que alcances. Todo depende de una actitud de corazón: la humildad y la gratitud van de la mano deja que ellas te ayuden a encontrarte cada día con Dios.
Oremos con el salmo 44