Los Zifeos eran un pueblo donde David se escondió de Saúl en tiempos de fuerte persecusion. Este salmo fue escrito en este contexto, los Zifeos tenían miedo de que Saúl les hiciera algo por encubrir a David como paso con el sacerdote Abimelec.
1 Samuel 26:1-12 encontramos esta historia.
Lo interesante es que Dios siempre estaba del lado de David y por más que pueblos y personas quisieran entregarlo a Saúl Dios seguía preservando su vida porque David confiaba en El. Aún cuando David se entera de lo que hicieron los Zifeos se arriesga y va donde estaba Saúl a inspeccionar el territorio de su enemigo y al llegar lo encontro profundamente dormido, David tuvo la oportunidad de hacer justicia y vengarse pero no lo hizo porque sabía que la venganza viene del Señor. El es quien se encargaba de protegerlo y procesarlo para su destino como Rey.
Los Zifeos se dejaron vencer por el temor y pusieron la vida de David en peligro. El miedo es un enemigo muy malo porque tiene el poder de manipular, intimidar, paralizar, estancar propósitos, planes, sueños, destinos. Es la escencia del infierno así como la fe es la escencia del cielo.
Debemos tener valentía como David de enfrentar los problemas sin miedo confiando en Dios que El a su tiempo todo lo pondrá en su lugar. El miedo es un acceso que le damos al enemigo. Recuerdo cuando era pequeña tenía miedo a los perros y mi abuelo siempre me decía el perro puede oler tu miedo disimula. Creo que tenía mucha razón. Un día pude ver como un perro olió el miedo de una amiga y la mordió. No dejemos que el enemigo huela nuestro miedo rindelo al Señor renuncia a el, rompe accesos legales y cierrale la puerta al temor.
Tenemos que pararnos en este tiempo con fe, conocer de cerca lo que el enemigo está planeando a través de la oración. Dios siempre te alertara con sueños, con su palabra y con otras personas sobre todo peligro que se levanté en contra tuya, cuando Dios es tu prioridad.
El te cuidara y te sostendrá. La fe y el amor es lo contrario al miedo pídele al Espíritu Santo que te llene de El para que el miedo no lo tengas que disimular, ni tenga derecho legal en tu vida, sino que se vaya de tu vida para siempre.
Oremos con el salmo 54