El cambio fundamental de actitud consiste en inhalar todo lo que nos resulte indeseable y exhalar todo lo deseable.
Éste cambio de actitud no se produce de la noche a la mañana sino que tiene lugar de forma gradual a nuestro propio ritmo.
Aspirar a dejar de resistirnos a esas partes de nosotros mismos que nos parecen inaceptables y en lugar de eso comenzar a inhalarlas a respirar a través de ellas es una actitud que nos aporta mucho más espacio.
Así llegamos a conocer íntimamente cada parte de nosotros mismos sin más monstruos en el en el armario sin demonios ocultos en la cueva.
Tenemos cierta sensación de haber encendido las luces y de ser capaces de vernos con honestidad y con una gran compasión trabajar con el dolor y el placer de esta manera valiente y revolucionaria es lo que nos posibilita que se produzca este cambio de actitud fundamental