En nuestro interior albergamos miedos, inseguridades, conflictos, rupturas que en ocasiones se sienten como agujeros, los cuáles nos hacen creer que no estamos completos(as). Al brindarnos palabras de aliento y cariño es como si llenáramos poco a poco esos espacios vacíos. Si te gustó esta práctica te agradezco que la compartas y nos dejes tu comentario.