Esta sencilla práctica consta de 4 pasos:
1. Anclar tu atención en un punto (la respiración)
2. Dejar que la mente se distraiga
3. Notar que te distrajiste
4. Regresar con una mente amable y curiosa
Es una de las prácticas básicas del Mindfulness, sus beneficios son ayudarnos a desarrollar una atención plena en el momento presente.