En su reposo. 04/04/2023. T24. E111.
"Alabaré a Jehová con todo el corazón en la compañía y congregación de los rectos".
Sal. 111:1
Alabanza congregacional
Todos en algún momento hemos tendido a buscar un espacio individual para adorar a Dios.
Es bueno, es necesario y es prudente dedicar tiempo a solas para estar en la presencia del Señor.
Pero usar esto como un argumento para alejarnos de la vida congregacional es un error.
Peor aún si usamos las fallas de nuestros hermanos como excusa para separarnos de la comunidad de la iglesia.
La Biblia enseña por todos lados la importancia de aprender a habitar en la compañía de los hijos de Dios.
El versículo uno de este salmo es introducción y argumento a la vez.
El salmo se dedica a rememorar la grandeza de Dios, sus cuidados para su pueblo y cómo todo esto es motivo para adorarlo.
Y aunque pudiéramos hacer esto en privado, el salmo establece la importancia de hacerlo en compañía; en la congregación.
Es junto a nuestros hermanos que podemos motivarnos unos a otros.
Es en la congregación de los rectos, irónicamente, donde puede distinguirse a los impíos.
Es adorando a Dios junto a otros, como demostramos que nuestra adoración es "con todo el corazón".
Así que no hay argumentos para aislarnos, no hay motivo suficiente para separarnos del cuerpo de Cristo e intentar alabarlo en la soledad de una vida estéril espiritualmente.
Sin dejar de reconocer las fallas, sin cerrar los ojos ante la presencia de "no rectos" en la congregación; y sin dejar de aceptar lo difícil que pueda tornarse en ocasiones, la expectativa divina es que aprendamos a alabarlo junto a todos aquellos que le aman.
Este anhelo del corazón de Dios debería ser motivo suficiente para deponer nuestros intereses, egos, orgullo y vanidad; incluso nuestro celo religioso, para congregarnos, con los redimidos y cantar, adorar, servir, proclamar el nombre de Jesús juntos.
Bendito por los siglos.
Isaí Rodríguez Ruiz