En su reposo. 05/11/2021. T9. E10.
“Esta alegoría les dijo Jesús; pero ellos no entendieron qué era lo que les decía”.
S. Juan 10:6
Alegorías
El lenguaje figurado, o lo que es lo mismo, las figuras retóricas presentes en la Biblia, dan belleza literaria a la Escritura.
Sin embargo, esta grandeza del lenguaje no siempre es entendida correctamente por el oyente, o en nuestro tiempo, por el lector.
Empezando por la necesidad de saber distinguir cuando una persona está utilizando una figura retórica.
La alegoría es solo una de las muchas figuras del lenguaje que aparecen en la Biblia. Los interlocutores de Jesús no entendieron que el maestro estaba hablando de manera alegórica y por lo tanto se perdieron la belleza de la enseñanza que Jesús estaba tratando de darles.
Lo peor no es eso, sino que al no entender una expresión por no considerar el lenguaje figurado que incluye, solemos interpretar en otro sentido dicha expresión.
Esto puede llevarnos a conclusiones de todo tipo. Desde las bien intencionadas pero equivocadas, hasta las que transgreden la base doctrinal de la Palabra de Dios.
Durante todo el capítulo Jesús se ocupa de ampliar su explicación del tema, utiliza otras figuras como el símil o la metáfora, pero mantiene su estilo dando así forma a una enseñanza sólida y clara.
Al final de esta narración podemos ver que algunos mantienen su postura por no prestar atención a lo que Jesús trata de decir con este lenguaje, pero los hay también quienes entienden y creen, siguiendo a Jesús a partir de este entendimiento.
La falta de entendimiento puede ser un estorbo para discernir la Palabra, pero la falta de entendimiento generalmente es producto de la falta de interés o de esfuerzo y disciplina en el estudio de las Escrituras.
Cada creyente es llamado a leer, pero también a escudriñar las Escrituras, lo que implica la disposición para entender el mensaje que esta tiene para nosotros.
De ahí la necesidad de que, entre muchos otros recursos, aprendamos a distinguir cuando la Biblia está hablando en alegorías, o en alguna de las casi 50 formas de figuras retóricas que aparecen en toda la Escritura.
Este esfuerzo nos mostrará sin duda la senda correcta a la hora de interpretar la Biblia, lo que a su vez nos guiará al camino de la sana doctrina y de la convicción de seguirle con la certeza de que en él tenemos la seguridad eterna que su Palabra inspirada nos ofrece.
Ayúdenos el Señor.
Isaí Rodríguez Ruiz