En su reposo. 30/11/2021. T10. E10.
“Y Josué les dijo: No temáis, ni os atemoricéis; sed fuertes y valientes, porque así hará Jehová a todos vuestros enemigos contra los cuales peleáis”.
Josué 10:25
Así hará Jehová
El anatema de Hai y el engaño de los gabaonitas habían manchado el inicio de la conquista de la tierra prometida.
Ahora, la unión de cinco reyes en contra de Israel pudo llegar a atemorizar al pueblo, pero la aplastante victoria, conseguida con la doble intervención divina, por medio del granizo y de la impresionante detención del tiempo, mostraron que Dios estaba de su lado.
Josué aprovecha la oportunidad de tener a los cinco reyes atrapados para confirmar de manera práctica el respaldo de Dios.
La expresión: “poner a los enemigos debajo de los pies” es una declaración mayormente simbólica, y representa la fuerza con la que se vencerá al enemigo en la batalla.
Pero en este caso fue diferente. De manera literal, Josué hace que los cinco reyes se inclinen y ordena a los líderes de la nación colocar sus pies sobre el cuello de aquellos hombres.
Ahora no era solo una frase. Ya no era solo una expresión inspiradora. No eran solo palabras de ánimo. Era una realidad. En verdad, Dios les había dado una Victoria tan notable que literalmente habían podido poner sus pies sobre las cabezas de sus enemigos.
La palabra de Dios puede parecer por momentos solo expresiones motivadoras. Algunos pueden usarla solo para inspirar a la gente. Pero la Biblia es mucho más que eso.
La Biblia contiene promesas poderosas del mismo corazón de Dios, y tarde o temprano, cada una de ellas se convertirán en realidad.
La escena debió quedar grabada en el corazón de aquellos hombres y de todo el ejército. Realmente Dios estaba con ellos.
“Así hará Jehová a todos vuestros enemigos”.
Así, tal como ahora tienen sus pies sobre el cuello de estos cinco reyes, así lograrán la victoria sobre todos aquellos que luchen contra ustedes.
Eso debió inspirarlos de una forma impresionante.
Hoy Dios sigue cumpliendo sus promesas. Hoy Dios sigue deseando dar victoria a su pueblo. A su iglesia.
Hoy sigue mostrándonos que su gloria nos acompaña, su poder nos asiste, su presencia no se aleja de nosotros.
Que tal certeza nos acompañe cada día, fortaleciendo nuestra fe, afirmándonos en la fidelidad divina, y seguros de su poder sobrenatural que nos llevará a vencer todo aquello que esté luchando contra el cumplimiento de la voluntad de Dios en nuestras vidas.
Isaí Rodríguez Ruiz