En su reposo. 04/01/2022. T11. E16.
“Y le dijo: ¡Sansón, los filisteos sobre ti! Y luego que despertó él de su sueño, se dijo: Esta vez saldré como las otras y me escaparé. Pero él no sabía que Jehová ya se había apartado de él”.
Jueces 16:20
Autosuficiencia
La separación de Dios de la vida de Sansón es uno de los momentos más impactantes de la Biblia.
El juego entre Dalila y Sansón terminó trágicamente para este juez de Israel y ha quedado como una poderosa lección para todos los tiempos sobre la forma en que Dios pone límites a nuestro exceso de confianza.
Sansón es el claro ejemplo de aquellos que viven su vida en el límite de la permisividad de Dios.
Claro que Dios es misericordioso y nos da siempre una oportunidad para reaccionar y regresar a nuestra vida de comunión con él.
Pero creer que esto lo hace olvidar su santidad y pureza es un error que no deberíamos cometer.
Una y otra vez el hijo de Manoa rebasó los límites establecidos por Dios, incluyendo una vida moral fuera de su voluntad, jugando con fuego en sus relaciones emocionales y creyendo que “al fin y al cabo Dios está conmigo”.
Esto lo llevó a una autosuficiencia que se convirtió en su ruina.
Dios fue fiel a su pacto con Sansón y se mantuvo a su lado a pesar de todas las fallas que este hombre cometió; pero su misericordia tiene un límite y bien haríamos en recordar eso.
Sansón nunca consideró esa posibilidad y cuando lo descubrió fue demasiado tarde.
Dios se apartó de él, y entonces fue que se dio cuenta que su fuerza no provenía del cabello, o de las guedejas, sino de la presencia de Dios que lo bendecía.
Nosotros aún estamos a tiempo de reconocer que no es nuestra capacidad o nuestra fuerza; ni siquiera nuestra religiosidad o buenas obras. Es su misericordia extendida a nuestro favor a pesar de nuestras constantes fallas.
Que esto no sea motivo para jugar con Dios y creernos suficientes por nosotros mismos. Por el contrario, que nos mantenga en perspectiva, humildes, dependientes y consagrados a honrarlo a él cada día de nuestra vida.
Su presencia es el motivo de nuestra pz y seguridad. La esperanza del alma se basa en el simple y poderoso hecho de que Dios está con nosotros.
Mantengámonos bajo su gloriosa cobertura.
Isaí Rodríguez Ruiz