En su reposo. 12/11/2022. T23. E31.
"Péseme Dios en balanzas de justicia, y conocerá mi integridad".
Job 31:6
Balanza divina
El concepto de ser "pesado" por Dios no es exclusivo de Job; sin embargo, pocos tienen el atrevimiento del patriarca.
Es él quien pide ser llevado a la balanza.
Es él quien confía plenamente en su integridad.
Habría que considerar los aciertos y errores de esta postura.
El capítulo entero es una reseña del mal proceder del perverso, el cual, afirma Job, no ha sido su camino. Al tiempo que enlista tales acciones, resume también las consecuencias que estaría dispuesto a aceptar si él las hubiera cometido.
Nada de lo que dice es mentira. Aquella maldad que menciona no ha cruzado por sus manos.
Y a pesar de eso, es posible observar un desliz en aquel justo.
Su pensamiento, humano, le lleva a una conclusión lógica desde su punto de vista: "soy íntegro, debo ser justificado en la balanza de Dios".
Solo que olvida una cosa: la balanza divina no es como las balanzas humanas.
Y aunque aparentemente Job lo sabe, no ha dimensionado la grandeza de la justicia del todopoderoso.
Confía en su integridad, como si pudiera sostenerse solo por ella ante el Dios de los cielos.
En la balanza del cielo, no hay obras que nos justifiquen, no hay buenas acciones que nos equilibren.
Dios no juzga únicamente por lo bueno que hacemos o por lo malo que dejamos de hacer.
Job no lo sabe, pero lo descubrirá muy pronto.
Nosotros ya lo sabemos, pero a veces lo olvidamos.
La balanza de Dios jamás podremos equilibrarla con nuestras acciones, solo con su gracia.
Siempre ha sido su gracia.
Cobijémonos al amparo de su gracia sin igual.
Isaí Rodríguez Ruiz