En su reposo. 10/11/2021. T9. E14.
“No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí”.
S. Juan 14:1
Corazones turbados
Las crisis son parte de la vida.
Podría añadir una docena de frases inspiradoras en el tema y ni todas juntas podrían ser más poderosas que la declaración de Jesús con respecto a las adversidades que enfrentan sus discípulos.
El maestro señala con presciencia, su conocimiento de los sentimientos encontrados que experimenta su rebaño.
Les habla de su muerte, de su separación física temporal, de su distanciamiento y hasta negación momentánea. Es demasiado para la mente de aquellos hombres que se sienten abrumados ante tanta información.
Pero en medio de tal tormenta de ideas. Un ancla poderosa es arrojada en el tempestuoso mar de su mente.
Toda adversidad, todo quebranto, toda dificultad debe ser llevada sujeta a esta declaración.
Creed en mí.
Para todo hay propósito. Dios tiene un plan sin duda. Aún en las dificultades él quiere y puede manifestarse. Todo depende de que seamos capaces de creer en él.
Entonces, no debemos permitir que se turbe nuestro corazón, que se angustie o desespere, debemos llevarlo más bien a la fe en Cristo.
Es nuestro deber fortalecer nuestra fe en él. Es nuestra responsabilidad acrecentar nuestra dependencia de él; incluso, y quizá todavía más por eso, en los momentos de adversidad.
Predispongámonos para anticipar la adversidad y crecer en fe cuando todo esté en paz. Y en medio de la tormenta, que todo se cimbre menos el corazón, pues este debe estar confiado en el Señor.
Y así, seguros en él, enfrentemos los avatares que la vida nos depara, sabedores de que nuestra ancla es fuerte, nuestro capitán poderoso y nuestro buen puerto es seguro.
A Dios sea la gloria.
Isaí Rodríguez Ruiz