En su reposo. 13/05/2023. T24. E145.
"Cercano está Jehová a todos los que le invocan, a todos los que le invocan de veras".
Sal. 145:18
De veras
Uno de los grandes errores que cometemos consiste en creer que los beneficios que Dios ofrece son promesas para todas las personas; e incluso algunos llegan a creer que es algo a lo que Dios está obligado.
Nada más alejado de la realidad.
Tres frases del salmo 145 nos pueden ayudar a entender que las promesas de Dios están directamente relacionadas con la actitud que tomamos hacia él.
La primera frase dice: "a todos los que le invocan de veras".
Por consecuencia, es posible que haya personas que lo buscan, pero no lo buscan de veras.
No son sinceros, o no son claros en sus deseos, motivados más por lo que Dios puede darles que por buscarlo a él.
En cambio, Dios espera que cada persona lo busque de verdad, que anhelen su compañía y que disfruten estar cerca de él.
La segunda frase la encontramos en el versículo 19: "los que le temen".
Hay personas que no temen a Dios, pero quienes han aprendido a conocerlo, le temen con reverencia.
Es a estos y no a todo el mundo a quienes Dios concede sus deseos.
Así como solo está cercano a quienes le buscan de veras.
Por último, el versículo 20 añade: "todos los que le aman".
Amar a Dios es la clave para ser objeto del cumplimiento de sus promesas.
Dios promete guardar a quienes le aman, por lógica está promesa no aplica para quienes no lo aman.
Si queremos que Dios esté cerca, que conceda nuestros deseos y que nos guarde de todo mal, debemos analizar la forma en que lo buscamos, que le tememos y lo amamos.
Hagámoslo así cada día y disfrutaremos de todas sus bendiciones.
Isaí Rodríguez Ruiz