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En su reposo. 07/02/2022. T13. E20.
“Y Jonatán dijo a David: Vete en paz, porque ambos hemos jurado por el nombre de Jehová, diciendo: Jehová esté entre tú y yo, entre tu descendencia y mi descendencia, para siempre. Y él se levantó y se fue; y Jonatán entró en la ciudad”.
‭‭1 Samuel‬ ‭20:42‬

Despedida

Las despedidas nunca son fáciles.

La amistad entre David y Jonatán llegó a un punto en el que era imposible seguir en contacto.

La vida de David corría riesgo y Jonatán estuvo dispuesto a arriesgar su vida igualmente para apoyar a su amigo.

El día que el hijo de Saúl le avisó a David que no podría regresar a la ciudad, fue la última ocasión que se vieron.

Fue un momento doloroso para ambos, y un recuerdo para todos de lo valiosa que es una amistad por la forma en que aquellos hombres se despidieron.

Hicieron un pacto.
Sin importar lo que pasara en el futuro, la amistad de aquellos varones quedó sellada con la promesa de cuidar y bendecir a la familia del otro.

La amistad siempre ha de trascender y bendecir a las siguientes generaciones.

Se expresaron el dolor
Entre amigos podemos ser tan cuál somos, sin apariencias ni conveniencias. Estos amigos lloraron su despedida sin temor y en plena confianza.

Se fueron en paz
En medio del dolor de la despedida había paz en sus corazones al saber que todo estaba bien entre ellos.

Aunque esta historia es una despedida, es imposible no observar el nivel de compromiso de Jonatán en favor de su amigo David, y compararlo con la figura de Jesús arriesgándolo todo en la cruz por amor de nosotros.

Hoy podemos disfrutar de la cercanía de Jesús, su amistad y comunión que ofrece a todos aquellos que estén dispuestos a recibir los beneficios que él ha adquirido a nuestro favor con su sacrificio en aquella cruz.

Las circunstancias de la vida pueden llegar a poner distancia entre los amigos, pero jamás la suficiente como para olvidar el afecto que nos une.

Con todo y eso, la relación que Jesús nos ofrece basada en su muerte en la cruz y su resurrección, no terminará jamás.

Con él no habrá despedida de ningún tipo, pues aún la muerte será solamente el medio que nos lleve a una mayor comunión con nuestro Señor y Salvador.

Disfrutemos del amor de Dios cada día de nuestra vida.

Isaí Rodríguez Ruiz