En su reposo. 16/08/2022. T20. E6.
“Y entendí que Dios no lo había enviado, sino que hablaba aquella profecía contra mí porque Tobías y Sanbalat lo habían sobornado”.
Nehemías 6:12
Discernimiento
Hay circunstancias en las que claramente podemos identificar las intenciones de quienes hablan o actúan en nuestra contra.
Pero hay otras en las que parece que todo está bien; sin embargo, un corazón afinado al de Dios nos ayudará a distinguir el mal que se cierne sobre nosotros.
Semaías parece preocuparse por Nehemías y procurar su bien, Noadías, mujer profetisa, y junto a ellos otros “profetas”, sin dejar de mencionar príncipes del pueblo que a espaldas del gobernador buscaban hacerle caer.
Personas que parecen hablar en nombre de Dios, que tienen la apariencia, el lenguaje y los argumentos religiosos que pueden hacernos creer que Dios habla por medio de ellos.
Corrompido por los enemigos de Israel, Semaías intentó argumentar frente a Nehemías con el resguardo de su vida en el templo de Jehová, pero en el fondo intentaba poner una trampa para destruirlo.
Quizá no matarlo, pero sí destruir su reputación, hacerlo ver débil y cobarde ante la nación y con esto demeritar su esfuerzo de construcción.
Pero Nehemías tenía discernimiento.
Pudo entender sus maquinaciones y pudo percibir el mal que lo acechaba.
Cuánta falta hace el discernimiento hoy en los hijos de Dios. Cualquiera con tres o cuatro palabras religiosas, con una imagen pseudo espiritual, incluso cualquiera con buen manejo de sus redes sociales, puede parecer un hombre o mujer de Dios.
El enemigo del pueblo de Dios ha sobornado con dinero, fama y placeres a algunos hombres y mujeres que se han vendido a sus intenciones y buscan destruir la fe de los hijos de Dios con sus artimañas místicas o predicaciones humanistas.
Hablan más de sus experiencias que de la Escritura y enaltecen más sus ministerios que a Cristo.
Cualquiera sin discernimiento caerá en la trampa y sutilmente será alejado de la sencilla y poderosa fe en Jesús.
Es tiempo de acercarnos a Dios y buscar su dirección, abrevar del conocimiento de las Escrituras, ser guiados hacia la verdad pura del evangelio y aprender a distinguir los lobos con piel de oveja entre el rebaño de Dios.
Ayúdenos el Señor.
Isaí Rodríguez Ruiz