En su reposo. 11/01/2022. T12. E1.
“Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios”.
Rut 1:16
Ejemplo y compromiso
La historia de Noemí parece una tragedia griega. Sufrimiento tras sufrimiento y con una nula expectativa de bienestar para el futuro.
Bajo tales condiciones la actitud de una de sus nueras, Orfa, es natural e irreprochable. La misma Noemí sabe que esta joven viuda ha hecho honor con ella en la forma de tratarla.
No hay deshonor en ello; y sin embargo, su actitud queda opacada por la de su concuña Rut.
Resuelta a unir su destino a su suegra, Rut renuncia a toda su vida en Moab y se dispone a servir sin una sola esperanza de retribución a la madre de su difunto esposo.
Aunque solo podemos suponer, la actitud de Rut debió tener un motivo en la forma en que Noemí la había tratado. Quizá por respeto, por agradecimiento, o tal vez solo por verla desamparada, pero decidió quedarse a su lado y compartir con ella el destino que Dios le tuviera reservado.
Semejante actitud refleja el nivel de compromiso que aquella joven mujer adquirió con Noemí y revela el nivel de entrega que Dios espera de aquellos que se vuelven a él.
Sin vuelta atrás, sin mirar lo que este mundo (nuestro Moab) nos ofrece, y arrojándonos únicamente a la voluntad de Dios, renunciando a toda esperanza humana y poniendo nuestra fe en el Dios de Israel.
Todo esto, sin dejar de considerar el enorme reto que nos deja el ejemplo de Noemí, cuya vida y testimonio impactó a Rut al grado de dejarlo todo por seguirla.
Así que no solo es Rut un ejemplo de compromiso y fidelidad, sino también Noemí, quien nos enseña la importancia de impactar positivamente la vida de quienes no rodean.
Lo que nos debe llevar a reconocer que cada creyente tiene el compromiso de vivir de tal manera que todos a su alrededor sean impactados por su vida.
El efecto de tal ejemplo es insospechado en el presente pero glorioso en el futuro, así nos lo demostrará la historia de estas dos mujeres en el resto de esta narración.
Seamos ejemplo y llevemos a otros a un compromiso absoluto con el Dios en el que hemos creído.
Isaí Rodríguez Ruiz