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En su reposo. 28/03/2022. T15. E7.
“Hijo de una viuda de la tribu de Neftalí. Su padre, que trabajaba en bronce, era de Tiro; e Hiram era lleno de sabiduría, inteligencia y ciencia en toda obra de bronce. Este, pues, vino al rey Salomón, e hizo toda su obra”.
‭‭1 Reyes‬ ‭7:14‬

Llamando a los mejores

Una de las características que distinguió el reinado de Salomón fue su enfoque en la construcción.

Fortaleció sus ciudades y embelleció su capital, Jerusalén.

En ese contexto es que el rey se da cuenta que si desea hacer una obra digna, de excelencia y hermosa, tendrá que buscar las mejores opciones.

Ya había negociado con el rey de Tiro para hacer traer la mejor madera y los mejores artesanos en el arte de labrarla.

Pero ahora necesitaba que alguien hiciera el trabajo de fundir el bronce.

Así es como llama a Hiram, homónimo del rey de Tiro pero de sangre judía por su madre, quien era experto en el arte de la fundición de bronce.

En otras palabras, llamó al mejor de su época, para el proyecto que realizaba.

Una característica que distingue a las grandes obras que se realizan en el mundo es precisamente la capacidad de juntar a los mejores en las áreas de la labor que se emprende.

Hiram había logrado hacerse de esta reputación basado en el trabajo de su padre, quien antes de morir también trabajaba el bronce, pero este su hijo había alcanzado una fama mayor como “lleno de sabiduría, inteligencia y ciencia en toda obra de bronce”.

Es así como Salomón, al buscar al mejor en esta área escuchó el nombre de Hiram, y lo invitó a unirse a su proyecto.

Quizá de esta experiencia se creó el proverbio bíblico que dice: “¿Has visto hombre solícito en su trabajo? Delante de los reyes estará; No estará delante de los de baja condición”.
‭‭Proverbios‬ ‭22:29‬.

Dos grandes lecciones nos deja esta reflexión.

Si queremos hacer algo de excelencia, bien haremos en buscar a los mejores en esas áreas para alcanzar el éxito deseado.

Pero también por el lado de Hiram, cualquiera que sea la labor en la que nos desempeñemos, que la fama de nuestro trabajo nos preceda positivamente para que nuestro nombre sea identificado como el mejor o uno de los mejores en lo que hacemos.

Así fue como Hiram llegó a participar de la construcción del templo de Jehová, y así es como nosotros podemos ser parte de algo que glorifique y exalte a nuestro Dios.

También así honramos a nuestro Señor.

Isaí Rodríguez Ruiz