En su reposo. 05/04/2022. T15. E14.
“Y él entregará a Israel por los pecados de Jeroboam, el cual pecó, y ha hecho pecar a Israel”.
1 Reyes 14:16
El pecado de hacer pecar
El reino de Israel se dividió en dos, y por voluntad de Dios la parte más grande quedó en mano de Jeroboam.
Pero este hombre no supo aprovechar la gran oportunidad que se le puso en las manos.
En lugar de confiar en el Dios que le había dador el lugar de rey, pecó al volver su corazón hacia los dioses falsos de las naciones vecinas.
Nadie mejor que Jeroboam en todo el reino que empezó a ser conocido como el reino de Israel o reino del norte, para saber que aquellos ídolos eran falsos, pues él mismo inventó algunos de ellos.
Qué enorme pecado. Cuánta soberbia. Saber que hemos recibido algo de parte de Dios y luego rendir adoración a algo o alguien más por aquello que se nos ha otorgado.
Sin embargo, el versículo que hemos leído relata de manera breve y concisa el argumento más fuerte de Dios contra Jeroboam, y el motivo del duro castigo que ahora va a experimentar él y toda su familia.
“Ha hecho pecar a Israel”.
Bueno le fuera al hombre pecar sin afectar a otros; así por lo menos recibiría en sí mismo el castigo de su maldad, pero es prácticamente imposible encontrar un pecado como tal.
La mayoría de los pecados tienen un efecto sobre las personas que nos rodean. En ocasiones es solo el dolor que provocamos en quienes nos ven actuar equivocadamente; y en otras ocasiones, más de las que quisiéramos, el pecado propio tiene el efecto de arrastrar hacia el pecado a quienes nos observan.
Incluso esto puede pasar de manera involuntaria, y seguirá siendo terrible. Pero en el caso de Jeroboam, su actitud fue premeditada.
Él planeó todo para alejar a Israel de Dios y guiarlo a los dioses falsos de otras naciones y a los que él mismo creó.
El castigo que recibiría, sería acorde con semejante maldad.
Que esta historia nos inspire a evitar una vida de pecado; y más aun, a cuidarnos de no ser motivo o causa de que otros pequen y se alejen de Dios.
Su gracia nos ayude siempre.
Isaí Rodríguez Ruiz