En su reposo. 27/01/2023. T24. E54.
"Él devolverá el mal a mis enemigos; córtalos por tu verdad".
Sal. 54:5
Enemigos
David sabía perfectamente lo que era tener enemigos.
Enemigos reales, riesgos reales, amenazas reales.
Fueron muchas las ocasiones que su vida estuvo en riesgo a causa de todos aquellos que buscaron su mal.
Antes de reinar y durante todo su reinado conoció la enemistad de aquellos que planeaban su desgracia.
El odio de los enemigos declarados, y las traiciones de gente cercana, familia incluso, que vez tras vez lo hicieron angustiarse.
Pero de la misma manera lo vemos reaccionar de una forma muy específica.
Él conoce la maldad, pero no se pone al nivel de quienes le desean desgracias.
Se acerca a Dios, y los presenta delante de él.
Pide al Señor que sea él y su justicia quien se encargue de sus enemigos.
Confía en que así lo hará Dios y descansa en esa seguridad.
Y por último adora a Dios confiado en que tomará el caso en sus manos y dará el pago justo a quienes buscan su mal.
De la ira, la frustración, la decepción, la angustia, David pasó a la seguridad, confianza, paz, y a la adoración llena de gratitud y gozo.
Incluso, la venganza, ni siquiera tiene cabida en el pensamiento del hijo de Isaí, pues tiene claro que Dios se encargará de todo.
Él no necesita vengarse, como no necesita cargar con la angustia que los enemigos pueden provocarle.
Qué gran lección de vida. El dolor que causa saber que hay personas tratando de hacernos daño, y el deseo natural de tomar el asunto en nuestras manos, puede desaparecer cuando aprendemos a desahogar nuestras cargas delante de Dios y permitirle encargarse de nuestros enemigos.
Descansemos en su justicia, y adoremos su bendito nombre.
Isaí Rodríguez Ruiz