En su reposo. 08/02/2023. T24. E64.
"Entonces temerán todos los hombres, y anunciarán la obra de Dios, y entenderán sus hechos".
Sal. 64:9
Entonces
"Entonces temerán todos los hombres".
Entonces, ¿cuándo?
Cuando Dios castigue a aquellos que buscan el mal de los demás.
Un elemento central en la descripción de estos perversos, es el poder de su lengua.
La lengua es comparada con una espada y una saeta.
Así la usan aquellos que maquinan, planean, investigan, conspiran, proyectan consejos secretos, son inicuos, todos sus designios son para el mal, y esconden lazos para hacer caer al íntegro.
El clamor del salmo es: "guarda mi vida. . . escóndeme" (vv. 1,2). Y es que esta clase de personajes suelen aparecer en todos los contextos y, como señala el salmo, de manera sorpresiva, pues se esconden hasta estar listos para lanzar sus saetas.
Sus lenguas son rápidas y feroces, atacan sin piedad y destruyen todo lo bueno, todo lo sano, todo lo justo.
Resguardados en la idea de que nadie los ve, o nadie puede saber lo que hacen, desde las sombras arrojan sus palabras venenosas intentando lastimar al justo.
Pero los versículos 7 y 8 describen el fin de los tales.
Dios se hará cargo de ellos, y serán sus mismas palabras, sus saetas envenenadas, las que los llevarán a precipitarse y ser destruidos.
Cuando eso pase, todos alrededor podrán verlo. En otras palabras, serán expuestos aquellos que actuaban en la clandestinidad, que maquinaban y hablaban desde la supuesta seguridad de sus oscuras guaridas.
Entonces, el juicio sobre ellos hará temer a quienes creían que podían seguir ese camino, y les mostrará su destino si deciden andar por esa senda inicua.
Entonces entenderán, quienes ahora dudan, que Dios siempre ve, siempre juzga y siempre castiga, y como resultado, los justos estarán en paz y levantarán su voz en jubilosa adoración al Señor Juez justo.
Bendito su nombre para siempre.
Isaí Rodríguez Ruiz