En su reposo. 09/08/2022. T19. E10.
“Entonces respondió Secanías hijo de Jehiel, de los hijos de Elam, y dijo a Esdras: Nosotros hemos pecado contra nuestro Dios, pues tomamos mujeres extranjeras de los pueblos de la tierra; mas a pesar de esto, aún hay esperanza para Israel”.
Esdras 10:2
Esperanza
El pecado cometido por Israel a su regreso a Jerusalén fue sin duda vergonzoso.
El riesgo estaba latente. Podían ser objeto de una todavía más fuerte ira divina y caer en una peor destrucción.
Esdras estaba abatido, angustiado por el pecado cometido y sinceramente preocupado por el destino de este pueblo rebelde.
Pero se levantó Secanías y bendijo la vida de Esdras con un mensaje poderoso.
Un mensaje de esperanza, un mensaje de inspiración, un mensaje de fortaleza para aquel líder.
¡Cuántas veces los líderes necesitan alguien de entre su equipo que levante la voz para impulsarlo!
Cuán valioso es aquel que se da cuenta de la condición de quien está liderando y no se detiene a criticarlo, a señalarlo o a destruir su ánimo todavía más; sino que al contrario, viene a él con una palabra de esperanza.
A pesar de todo lo malo, a pesar de la fallas, de los pecados, de los errores; aún cuando ha habido toda clase de errores, el líder necesita saber que todavía hay esperanza.
Que su esfuerzo no ha sido en vano, que su sacrificio en el servicio a Dios no ha sido un desperdicio.
Que a pesar de que el pecado ha hecho un profundo daño en aquellos a quienes cuida y lidera, todavía hay esperanza de alcanzar la victoria en su formación espiritual.
Ojalá que este día, podamos ofrecer una palabra de esperanza a quienes sirven a Dios con pasión y fervor.
Ojalá que nuestra oración y ánimo sea para quienes se desgastan para bendecir al pueblo de Dios.
Ojalá que podamos decir a quienes cuidan de nosotros: “es cierto que no todo ha salido bien, pero aún hay esperanza”.
¡Arriba la fe y la esperanza! Dios sigue trabajando en su pueblo, y si él está, siempre habrá esperanza de que las cosas cambien para bien.
Isaí Rodríguez Ruiz