En su reposo. 16/05/2022. T17. E2.
“Abigail dio a luz a Amasa, cuyo padre fue Jeter ismaelita”.
1 Crónicas 2:17
Familia y poder
Las genealogías continúan desarrollándose en el libro de las crónicas. Pero en cada una de ellas nos deja tesoros de reflexión.
Las conexiones familiares en la vida pública son en muchos casos inevitables.
El Rey David era primo de Joab, su general del ejército, pero también era primo de Amasa, a quien su hijo Absalón nombró general durante su revuelta, justo en lugar de Joab.
Solo que este Amasa tenía por padre a un ismaelita; es decir, no era 100% israelita. Quizá esta situación irregular de su origen sea lo que haya hecho que Amasa no destacase desde un principio y quedara relegado a una posición menor en la familia, a pesar de que, al parecer era tan buen general como Joab.
La disputa bélica la ganó el ejército de David, pero la honorabilidad de Amasa quedó intacta ante el rey, a tal grado que le prometió mantener el nombramiento que su hijo había hecho, y sustituir así a su otro primo Joab.
David conocía a sus primos y tenía sus motivos para estos cambios, pero no se concretaron debido, una vez más, a la mano asesina de Joab.
Este excelente pero perverso general, no se detuvo ni ante su propio primo para mantener su posición y privilegios políticos en el reino.
La genealogía de Israel nos permite recuperar no solo la línea genealógica, sino la forma en que esta se fue formando y mostrando la naturaleza humana y su realidad, que en muchas ocasiones incluye momentos vergonzosos como este.
Un gran rey, como David, rodeado de familia cuyo origen es cuestionable pero no así su honorabilidad; y otros cuya presencia empañó los éxitos obtenidos.
Que nuestra vida familiar, y los éxitos que logremos en este núcleo tan valioso para nuestro crecimiento, se destaque por el respeto a las personas por quienes son, y no por su origen; y que sea nuestro bien obrar lo que nos distinga ante propios y extraños.
Así también honramos a nuestro buen y gran Dios.
Isaí Rodríguez Ruiz