En su reposo. 02/05/2022. T16. E15.
“Porque Manahem hijo de Gadi subió de Tirsa y vino a Samaria, e hirió a Salum hijo de Jabes en Samaria y lo mató, y reinó en su lugar”.
2 Reyes 15:14
Futuro incierto
Salum, conspiró contra su rey y lo mató, apenas seis meses después de iniciado su reinado.
Pero su permanencia en el trono fue todavía menor, pues al cabo de un mes Manahem, cobró su vida en otra conspiración e inició su propio reinado.
No sería tan interesante la escena si no fuera visible que este patrón se repitió constantemente en el reino del Norte.
Pues lo que Salum le hizo a Zacarías, el antecesor de Zacarías, Jehú, se lo había hecho a Joram; y al hijo de Manahem, Pekaía, se lo hizo Peka.
Total, que una estela de traición, conspiración y muerte acompaña la historia de este reino.
El único otro elemento constante en la narración de los hechos del reino, es la frase: “e hizo lo malo ante los ojos de Jehová”.
Por lo que sin duda podemos notar aquí una conexión.
La falta de estabilidad en las dinastías de los reyes de la nación, es sin duda resultado de la constante rebeldía del corazón de cada uno de los que se sentaban en el trono de Samaria.
Así, al mantenerse en la misma postura idólatra, cada rey ponía sobre su dinastía el sello de la destrucción.
Tal cual, son nuestros actos, nuestras decisiones, nuestras palabras, las que marcan nuestro estabilidad, y proveen una base a las generaciones futuras.
Si el fundamento es una vida alejada de Dios, los valores bíblicos estarán lejos de ser prioridad en nuestras vidas, y desde ya, este simple hecho garantizará ruina para nuestras vidas o para nuestros hijos.
Una vida alejada de Dios llevó a estos personajes a conspirar, pero al obtener el poder, fue su mismo pecado el que los llevó a ser traicionados, ellos o sus futuras generaciones.
Si anhelamos el bienestar y prosperidad de los nuestros, bien haremos en cuidar la forma en que lo buscamos y alcanzamos ahora.
Que sea en comunión con Dios, que sea con trabajo honesto y digno; que sea honorable y fiel. Así, viviremos en paz y armonía, y entregaremos un legado seguro y estable a nuestros hijos.
Alejemos la inestabilidad de nuestra familia, garanticemos una vida digna para los que amamos.
Busquemos a Dios y honremos su nombre en todo lo que hacemos.
Isaí Rodríguez Ruiz