En su reposo. 05/11/2022. T23. E25.
"¿Cómo, pues, se justificará el hombre para con Dios? ¿Y cómo será limpio el que nace de mujer?".
Job 25:4
Gloria, justicia y gracia
El debate parece estar llegando a su fin.
Los amigos de Job han ido perdiendo uno a uno sus argumentos, y la última participación de Bildad es prueba de ello.
Ya no recrimina directamente a Job, pero arremete de manera general contra toda la humanidad.
La brevedad de su discurso, donde resume la idea de que ningún hombre; entiéndase, ser humano, podrá ser justificado delante de Dios, solo demuestra que se ha quedado sin palabras.
Sus dos amigos, Elifaz y Zofar, guardan silencio.
Aún así, es posible rescatar dos valores que reconoce Bildad sobre Dios, que haremos bien en mantener en nuestra memoria.
La grandeza de Dios descrita por este amigo de Job, es maravillosa.
No hay nada en el universo que pueda compararse con el Señor.
Es grande, temible, sublime, glorioso.
Es incontenible; su luz es inaccesible, su gloria incomparable.
Qué bien hace el hombre al identificar correctamente la gloria del Eterno y someternos a su señorío.
Por otro lado, Bildad también identifica, como ya se ha dicho, que esta grandeza de Dios lo hace inalcanzable para el hombre.
No hay forma, humana, natural, de acercarnos al Todopoderoso.
Mucho menos existe alguna posibilidad de ser justificados ante él, pues nuestros pecados nos hacen irreconciliables con su santidad y justicia.
Nuestra pequeñez es irrefutable.
Esta es una lección que deberíamos evitar olvidar.
Sin embargo, Bildad tiene una imagen incompleta de Dios.
Dios es glorioso y no hay forma de que el hombre pueda tener una relación con él con sus propios medios, es cierto, pero la ausencia de la gracia en el discurso del amigo de Job no hace más que engrandecer su trascendencia.
Bildad no habla de ella, no la conoce, pero hoy, la iglesia, el pueblo de Dios, tenemos acceso al trono de gloria por la gracia que hemos recibido, y que nos otorga perdón y justificación por la obra expiatoria de Jesús en la cruz.
¡Qué gran motivo para exaltarle, honrarle y servirle el resto de nuestros días!
Isaí Rodríguez Ruiz