En su reposo. 18/02/2023. T24. E73.
"Hasta que entrando en el santuario de Dios, comprendí el fin de ellos".
Sal. 73:17
Hasta que
Qué terrible es la envidia, y cuánto daño puede hacer al corazón del hombre.
El versículo tres indica que el autor de este salmo había pasado por un tiempo de envidia.
Envidiaba a cierto tipo de personas, específicamente a aquellos que hacían maldad pero aun así prosperaban.
La envidia lo llevó a un punto en el que estuvo cerca de perderse, de deslizarse hacia el mal.
Llegó a pensar que no valía de nada todo el esfuerzo que hacía por agradar a Dios, porque a él le iba mal en comparación con aquellos hombres que vivían en abundancia de riquezas y de bienes, pero eran hombres perversos.
Sin embargo, el salmo no es uno en el que solo se cuenta el mal que sufría el autor, sino que también revela la forma en que logró superar aquel sentir.
La clave está a partir del versículo 17 cuando dice: "hasta que".
"Todo esto pasó, todo esto sentí, todo esto estuvo a punto de destruirme, hasta que".
¿Cómo superó aquel sentimiento de frustración y envidia?
Entrando a la casa de Dios, teniendo un tiempo de intimidad con el Señor en el que le fue revelada la gran verdad sobre el perverso.
El hombre puede prosperar y disfrutar aparentemente de tenerlo todo, pero lo cierto es que son desestimados delante de Dios, viven en constante terror interno, y el final de sus días solo los encontrará en juicio y desgracia, olvidados por la eternidad lejos de Dios.
El salmista entendió eso, creció, fortaleció su fe en el Señor, afirmó su compromiso de santidad, consagración y búsqueda de Dios, y pudo descansar en Dios al grado de decir: "... fuera de ti nada deseo en la tierra" (v. 25).
Entrar en la presencia de Dios, intimar con él, disfrutar de su gloria, ser conscientes de la eternidad, nos hará poner todo en la perspectiva correcta, lo que a su vez nos llevará a agradecer a Dios, adorarlo, servirle y esperar confiados en su gracia el regalo de la vida eterna a su lado.
Que su presencia lo llene todo en nosotros.
Isaí Rodríguez Ruiz