En su reposo. 09/09/2022. T22. E4.
"Entonces viendo el denuedo de Pedro y de Juan, y sabiendo que eran hombres sin letras y del vulgo, se maravillaban; y les reconocían que habían estado con Jesús".
Hechos 4:13.
Influencias
Todos hemos sido influenciados y todos hemos influenciado a otros.
La influencia es algo casi involuntario, pues la mayoría de las veces ni buscamos influenciar a los demás, ni anhelamos la influencia de otros sobre nuestras vidas.
Es en muchas ocasiones imperceptible, ya que su presencia solo se nota cuando ya ha cumplido su labor.
Pero siempre esta ahí, siempre fluye y trastoca la vida de cada ser humano.
La vida de los discípulos de Jesús también fue influenciada por los factores de su época, la cultura, su formación educativa, su condición socio económica (pues eran fáciles de identificar como personas de bajo nivel en ese tema); y aunque todas las circunstancias que vivieron los influyeron, la más notable de todas fue su relación con Jesús.
Desde la valentía para hablar, los argumentos utilizados, el dominio de la Escritura, la sanidad de aquel paralítico, la firmeza de sus convicciones; era obvio que nada de esto había surgido en el contexto que su estrato social indicaba.
La influencia para semejantes características tenía que venir de otro lado, y aquellos líderes religiosos lo sabían, se notaba la influencia de todo el tiempo que pasaron con Jesús.
Resultaba fácil identificar la influencia, como debe serlo todavía hoy en cada verdadero hijo de Dios y seguidor de Jesucristo.
Es tanto el tiempo que se pasa en comunión con él, es abrumadora la influencia de su Palabra leída, meditada, memorizada, aplicada a cada pequeña porción de la vida. Es tan fuerte la relación con personas con el mismo amor por Jesús, que la influencia es totalmente inevitable.
Se nota en la forma de hablar, en la forma de tratar a los demás, en los pequeños detalles así como en los grandes momentos de la vida.
No hay nada en la vida de una persona que no reciba la influencia de Jesús, a tal grado que a simple vista se nota que aquel hombre o mujer, ha pasado mucho tiempo bajo su influencia.
Aun las cosas de aparente menor importancia cobran visibilidad ante la forma en que se puede ver en ellas la presencia de Jesús.
O al menos así debería ser, que el mundo entero a nuestro alrededor pueda darse cuenta que pasamos tiempo con Jesús, que su presencia en nuestras vidas nos ha cambiado para bien, y que sin importar nuestros orígenes sociales, o nuestra condición actual en el campo material, todo demuestra que "hemos estado con Jesús".
Que así sea, y que su imagen se impregne en nuestro ser entero para gloria de su nombre.
Isaí Rodríguez Ruiz