En su reposo. 16/03/2023. T24. E95.
"Venid, adoremos y postrémonos; arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor".
Sal. 95:6
Invitación
Dos veces se utiliza la palabra "venid" en este salmo.
En el versículo uno y en el seis; pero el salmo mismo es una invitación al pueblo escogido.
En total, seis verbos que reflejan la invitación que Dios sigue haciendo a los suyos para acercarse a él.
Aclamemos, cantemos, lleguemos, adoremos, postrémonos, arrodillémonos.
Cada una de estas palabras expresa una acción del hombre y un deseo de Dios.
De hecho el concepto de aclamar aparece dos veces en el salmo. Aclamar es la idea de expresar de manera efusiva y pública las grandes obras de Dios.
Cantar es dar un uso valioso y trascendente al arte de la música para reconocer el poderío del Señor.
Llegar es la idea de transitar de donde estamos a donde podemos tener un tiempo especial dedicado para el Todopoderoso.
Adorar es reconocer la soberanía y dignidad de Dios por quién es él.
Postrar, es la actitud de humillación, entrega y sumisión que Dios espera y sobre todo merece como Dueño del universo.
Arrodillar es el acto por el cual se ofrece una reverencia que demuestra la superioridad de aquel ante quien nos arrodillamos, el único Dios verdadero.
Los argumentos del salmo son igualmente atractivos.
Porque Dios es grande y superior a todos. Único, dueño y creador de todo; pero sobre todo, es nuestro Dios, nuestro Señor, nuestro Hacedor, nuestro Salvador.
Y por si tal invitación propositiva, proactiva y llena de argumentos firmes y motivadores, no fuera suficiente; una invitación más se hace al oyente para recordar las malas experiencias del pasado y aprovechar la lección que nos dejaron.
No hagamos oídos sordos, no endurezcamos el corazón.
Aquí está el Señor extendiendo su invitación a todos, a su pueblo, sus ovejas.
¿Oiremos su voz?, ¿atenderemos el llamado?
Isaí Rodríguez Ruiz