En su reposo. 03/02/2022. T13. E17.
“Y sabrá toda esta congregación que Jehová no salva con espada y con lanza; porque de Jehová es la batalla, y él os entregará en nuestras manos”.
1 Samuel 17:47
Jehová salva
La famosa historia de David y Goliat ha sido contada miles de veces en diversos contextos, pero en ninguno de ellos se podría hacer justicia a la narrativa de este épico momento sin considerar la visión del propio David.
Aquel joven pastor de ovejas no tiene duda de la victoria que obtendrá sobre el paladín filisteo, pero de la misma manera, en ningún momento visualiza esa victoria como resultado de su esfuerzo.
Su disposición a pelear es solo por la ofensa que aquel gigante ha proferido en contra de Dios.
Su argumento para convencer a Saúl es la forma en que Dios lo ha ayudado para vencer a leones y osos.
Su grito de guerra contra Goliat es en el nombre de Jehová.
Así que David tiene muy claro el orden de las cosas.
Él peleará, pero quien dará la victoria es Dios.
Quien salva es el Señor, quien merece toda la gloria es el Todopoderoso.
No es la fuerza, ni el armamento; ni siquiera es la experiencia o habilidad. Es Dios.
Podemos tener todo lo anterior o podemos no tener nada de eso, pero sigue siendo el Señor quien da la victoria.
Solo necesitamos fe, usar lo que está en nuestras manos con excelencia y avanzar contra el enemigo.
Lo demás lo hará Jehová de los ejércitos.
Confiemos en él, esperemos en él, dependamos de él. Avancemos con seguridad en el camino que él nos ha trazado. No importa cuántos gigantes o batallas enfrentemos, el Señor irá con nosotros y nos guiará a la victoria.
Y por supuesto, no olvidemos darle gloria y honra al Señor por las victorias que nos otorga.
Isaí Rodríguez Ruiz