En su reposo. 29/04/2023. T24. E133.
"¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!".
Sal. 133:1
Juntos y en armonía
El salmo 133 es uno de los salmos más famosos de toda la Biblia.
Es dulce, poético e inspirador.
Pero como muchos otros pasajes de la Escritura, prestar atención a los detalles lo hace todavía más trascendente.
Todos quisiéramos recibir las bendiciones de las que habla el pasaje.
Y todos entendemos que la unidad es el punto de inflexión para poder disfrutar de todo lo que el salmo ofrece.
Sin embargo, la unidad es más que la presencia física de un grupo de personas.
El versículo aclara: "juntos en armonía".
Lo que por sí mismo abre la posibilidad a un: "estar juntos pero no en armonía".
Estar juntos, sin armonía, rompe la norma bíblica y quebranta la posibilidad de ser receptores de la gracia del cielo que desciende como el rocío y el aceite de este salmo.
Lo ideal entonces, es primero luchar por estar juntos, meta no menor, pues estar juntos representa el esfuerzo por dejar el individualismo y valorar la vida en comunidad que hoy en día representa a la iglesia.
Y después dar el segundo paso, alcanzar la armonía, que no infiere uniformidad, sino la capacidad de trabajar juntos a pesar de nuestras diferencias.
La armonía reconoce al individuo, pero lo valora como parte de un todo.
La armonía complementa, integra y crea algo mayor a partir del respeto de la individualidad.
En la iglesia, es vital aprender a estar juntos, pero también a valorar la importancia de cada miembro, de cada individuo como parte vital de la comunidad.
Es en este espíritu en el que descenderá la bendición de Dios sobre su pueblo.
Concédanoslo el Señor.
Isaí Rodríguez Ruiz