Listen

Description

En su reposo. 21/09/2022. T22. E14.

"Y constituyeron ancianos en cada iglesia, y habiendo orado con ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído".

Hechos 14:23

Liderazgo

El esfuerzo del llamado primer viaje misionero de la iglesia trajo enormes resultados.

Muchos salvos, sanidades, maravillas, señales por doquier; ciudades evangelizadas, iglesias fundadas. Había valido la pena todo el esfuerzo y sacrificio realizado.

Pero nada de esto hubiera permanecido, si Dios no guía a Bernabé y Pablo para desarrollar el liderazgo en cada iglesia local que fundaron.

El nombramiento de aquellos ancianos fue el recurso creado por Dios para sostener, cuidar y expandir su obra en la zona de influencia de cada congregación local.

El mismo principio sigue vigente hasta hoy.

Se necesitan líderes que organicen, pastoreen y proyecten a la iglesia para el cumplimiento de la voluntad de Dios para su pueblo.

Tres características pueden notarse sobre el liderazgo en este versículo.

El liderazgo es constituido.

Nadie se autonombró. Todos aquellos ancianos fueron designados por los apóstoles

Qué importante es no destaparse o proponerse uno mismo para las posiciones de liderazgo.

Según el proceso establecido en nuestra iglesia, esperemos el tiempo de Dios y su voluntad perfecta para colocar a quien él así lo decida en las posiciones de servicio de la congregación.

El liderazgo depende de la vida espiritual

Una vez electos, y por supuesto antes de dicho nombramiento; y por qué no decirlo, también durante el ejercicio del liderazgo, la vida espiritual es vital para los que ejercen posiciones de servicio.

Aquellos ancianos designados pasaron inmediatamente a un proceso de oración y ayuno a lado de los apóstoles.

Fueron llevados a fortalecer la parte más importante del servicio: la comunión con Dios.

Hasta hoy, la clave para llegar y permanecer en el servicio, después de esperar la voluntad de Dios, es aprender a sostener nuestras vidas en una relación profunda con el Señor a través de la vida de oración y el ayuno.

Los ejercicios espirituales de la vida devocional privada siguen siendo, todavía, pieza clave para el liderazgo.

El liderazgo depende del Señor

Los ancianos de las nuevas iglesias fueron "encomendados"; es decir, fueron puestos bajo la autoridad, consejo, guía y dirección de Dios.

Su labor dependía de que Dios estuviera con ellos y les ayudara a ejercer correctamente la función que les correspondía.

Ningún liderazgo espiritual puede ejercerse sin depender totalmente de la ayuda de Dios.

Los recursos humanos pueden ayudar, pero jamás sustituir el don de la dirección del Señor.

Por supuesto, si algún liderazgo surgiera basado en habilidades humanas, tarde o temprano tales recursos llegarían a su límite y se descubriría la inestabilidad de tan débil sustento para ser un líder de la iglesia.

Es mejor, entonces, depender de Dios en cada paso que se da dentro del servicio.

Cuidemos de ser líderes nombrados por Dios. Esforcémonos por preservar y fortalecer nuestra vida espiritual, y aprendamos a depender totalmente de la ayuda divina para el ejercicio de nuestro liderazgo.

Los beneficios se hicieron notar en aquellas iglesias, y sin duda se notarán en el entorno de nuestras congregaciones.

Isaí Rodríguez Ruiz