En su reposo. 20/09/2022. T22. 13.
"Entonces el procónsul, viendo lo que había sucedido, creyó, maravillado de la doctrina del Señor".
Hechos 13:12
Manifestaciones sobrenaturales
¿Cuál es el principio presente en la historia de Elimas el mago, el procónsul y los apóstoles?
El método utilizado para la evangelización y conversión del procónsul.
No es un método utilizado en todos lugares, es verdad.
No es un método obligatorio en todos los casos, es cierto.
Pero es un método vigente, pertinaz, y totalmente efectivo.
Ante el ataque espiritual de un místico como Elimas; y ante la lucha encarnizada contra la doctrina errónea de aquel falso profeta, la solución de Dios, dirigiendo a Pablo, fue dar una muestra de su poder.
La demostración fue tal, que no hubo oportunidad para cuestionar. Era inobjetable. Aquella batalla la ganó el Señor, no Pablo ni Bernabé. Y fue así como se alcanzó un alma para Cristo.
En nuestros días, la manifestación sobrenatural del poder de Dios es cuestionada fuertemente por muchos que consideran que ya no está vigente y es innecesaria.
Pero, desprendiendo el principio de esta historia es posible observar no solo su vigencia, sino la urgencia de darle continuidad a este método evangelístico.
Las manifestaciones sobrenaturales fueron y deben ser utilizadas para lograr que aquellos que dudan, o que están siendo confundidos por doctrinas erróneas o por falsos magos, adquieran la certidumbre de la verdad.
Las manifestaciones sobrenaturales tienen siempre el objetivo de consolidar la doctrina en el corazón de los oyentes. Pues al final, es la doctrina lo que maravilló al romano.
¿Que doctrina? La doctrina del evangelio que no es solo teoría, sino manifestación de Dios. No hay mejor forma de complementar la predicación del evangelio que esta.
Las manifestaciones sobrenaturales pueden y deben hacerse presentes en la iglesia cuando esta, como Pablo, muestre pasión por el evangelio, celo por la doctrina y una absoluta dependencia de la dirección del Espíritu Santo.
Una iglesia apasionada por la evangelización, un pueblo de Dios celoso de la verdad del evangelio, ha de clamar a Dios que nos permita predicar el evangelio con tales manifestaciones de su poder, con el único objetivo de llevar más almas a los pies de Cristo.
Ayúdenos el Señor.
Isaí Rodríguez Ruiz