En su reposo. 20/01/2022. T13. E5.
“Y viendo esto los de Asdod, dijeron: No quede con nosotros el arca del Dios de Israel, porque su mano es dura sobre nosotros y sobre nuestro dios Dagón”.
1 Samuel 5:7
Mano dura
Hay victorias que se vuelven derrotas. Eso le ocurrió a los filisteos con la victoria sobre Israel donde tomaron posesión del arca del pacto.
Al llevar el arca al templo del dios Dagón lo hicieron como una señal de victoria de su dios sobre el Dios de Israel. Era la más grande ofrenda y muestra de superioridad entre los dioses.
Pero la caída de la imagen del dios Dagón ante el arca fue solo el principio de dolores para los filisteos.
Enfermedad y muerte siguió a esta nación enemiga del pueblo de Jehová y esto no se detuvo al cambiar de ciudad el arca.
Era obvio para ellos que la presencia del arca traía desgracia y sufrimiento a sus ciudades y lo interpretaron con total certeza.
La mano del Dios de Israel había caído sobre ellos, y era mucho más poderosa que toda la nación y que sus dioses.
El Señor demuestra así, como hasta ahora, su poder, soberanía y superioridad, revelando al mismo tiempo la falsedad de los dioses humanos.
Su mano dura no pretende otra cosa sino dejar en claro quién es el verdadero y único Dios en el universo.
Su mano dura es un ejemplo claro de que todos los dioses inventados por el hombre son apenas una sombra tenue de su gloria y poderío.
Su mano dura nos demuestra que nadie escapa de rendir adoración a su nombre; aun las imágenes de los dioses falsos han de caer rendidas a sus pies, y con ellas toda la ideología que el hombre ha inventado a su alrededor.
Su mano es dura sobre quienes intentan someterlo, pero dócil y amorosa con aquellos que se rinden ante su majestad.
Que nuestro corazón rebose de amor para con el Todopoderoso, y que con humildad nos acerquemos a él para adorarle con profunda devoción.
Su mano dura se vuelva contra sus enemigos y su misericordia no se aparte de sus hijos.
Bendito su nombre por siempre.
Isaí Rodríguez Ruiz