En su reposo. 31/01/2022. T13. E14.
“Dijo, pues, Jonatán a su paje de armas: Ven, pasemos a la guarnición de estos incircuncisos; quizá haga algo Jehová por nosotros, pues no es difícil para Jehová salvar con muchos o con pocos”.
1 Samuel 14:6
Mucho con poco
Tan joven, tan nuevo en la experiencia del principado, del liderazgo y de la guerra, y sin embargo Jonatán ya entendía una de las premisas fundamentales de la fe.
La fe es creer.
La capacidad de ver más allá de lo que ven nuestros ojos. Ver lo que Dios es capaz de hacer.
Dios es capaz de tomar lo poco que hay en estas manos y transformarlo en algo enorme.
Jonatán lo sabía. Había oído las historias antiguas. Había oído la historia del ungimiento de su padre como rey sobre Israel. Pero sobre todo había guardado en su corazón la lección detrás de aquellos momentos del pasado.
Para Dios no es difícil. Él no tiene problemas con cambiar las circunstancias desfavorables en benéficas.
Los números son solo estadística para el Señor.
Saberlo no es lo mismo que creerlo. Jonatán lo creía.
¿Cuál es la diferencia entre saber algo y creerlo?
La fe es acción.
Jonatán sabía que Dios podía hacer algo a su favor y esa es la razón para lo que hizo.
Avanzó contra la guarnición filistea con este solo argumento. Dios puede hacer la diferencia.
No sabía si Dios lo ayudaría, pero sabía que Dios podía ayudarlo. La Biblia no dice que Dios le ordenó avanzar, solo nos dice que él creyó que Dios era capaz de darle ayuda en la situación que se encontraba.
La fe no es solo saber que Dios puede. Es creer que Dios hará; y la fe que cree que Dios hará, es una fe que acciona, que avanza.
La fe se ve en las obras que realizamos, en el paso que damos sabiendo que Dios se encargará del resto.
Habrá que acotar que el contexto es de una batalla contra los enemigos del pueblo de Israel.
Jonatán no busca su propia gloria, beneficios o caprichos personales. Tiene fe que Dios les ha de ayudar para vencer a sus enemigos, no para cumplir sus deseos carnales.
Hagamos crecer nuestra fe. Vayamos de solo saber que puede a creer con el corazón que él hará. Y luego, convencidos en el corazón de que Dios puede y quiere darnos mucho con poco, avancemos directo a la batalla.
Él irá con nosotros hasta darnos una poderosa victoria.
Isaí Rodríguez Ruiz