En su reposo. 15/12/2021. T10. E23.
“Esforzaos, pues, mucho en guardar y hacer todo lo que está escrito en el libro de la ley de Moisés, sin apartaros de ello ni a diestra ni a siniestra”.
Josué 23:6
Mucho
La gran mayoría de las expresiones de este versículo fueron dicha en otros contextos.
Josué fue el receptor en su momento de estas palabras que ahora comparte al pueblo y a sus líderes.
Esforzaos
Si hay un consejo que Josué recibió fue: esfuérzate. Él sabe por experiencia que nada se logra sin esfuerzo.
En guardar
Pero el esfuerzo no debe hacerse a la deriva. Necesita un objetivo claro. En este caso Josué dice que se esfuercen en “guardar”. La expresión por supuesto es usada en el sentido de creer importarte, valorar algo.
Y hacer
El esfuerzo debe ser en valorar algo pero también en ponerlo en acción. El esfuerzo de “guardar” ha de verse precisamente en la forma en que eso que se guarda se practica.
El centro del versículo está en aquello que tenían que guardar y hacer: la palabra de Dios.
Sin apartaros
Pero sigue repitiendo la exhortación que recibió años atrás.
No se aparten, no permitan distracciones interna y externas que los alejen de su objetivo que es: “guardar y hacer”.
Ni a diestra ni a siniestra
La expresión infiere la fidelidad, constancia y compromiso que se requiere para cumplir la orden recibida.
Pero Josué añade una palabra que no se encuentra en los consejos y mandatos que recibió al inicio de su liderazgo.
Mucho
Esta palabra llama la atención dentro del versículo por no ser parte de las expresiones originales que se le hicieron a Josué en su nombramiento como líder de la nación.
Parece que Josué sabe lo difícil que será para ellos el reto por venir.
Sabe además, quizá por experiencia propia, lo difícil que es la disciplina de guardar y hacer todo lo que Dios ordena.
Entiende que no es suficiente un esfuerzo normal, y que no son palabras vacías o mecanizadas.
Sabe lo que cuesta, los sacrificios que hay que hacer, pero también sabe que vale la pena, que Dios es fiel y que jamás abandona a aquellos que obedecen sus preceptos.
Vemos aquí a un líder transmitiendo la palabra recibida, e inspirado por Dios, contextualizándola a la necesidad de la generación que continúa.
El Señor nos ayude a guardar y hacer, pero también a dar el extra en el esfuerzo de cumplir su voluntad. Aquí y en la eternidad valdrá la pena sin duda alguna.
Isaí Rodríguez Ruiz