En su reposo. 22/11/2022. T23. E39.
"¿Quién echó libre al asno montés, y quién soltó sus ataduras?".
Job 39:5
Mundo salvaje
Vivimos en un mundo en el que sin duda alguna, desconocemos gran parte de sus diario acontecer.
Con mucho esfuerzo podemos tener una idea de aquello que nos rodea, o de lo que alcanzamos a ver. Incluso podemos adquirir información sobre lo que otros han descubierto y aprender de ellos.
Pero es totalmente cierto que hay un mundo allá afuera que nos es desconocido.
Entre todo aquello que escapa de nuestro conocimiento, el mundo salvaje, aquel fuera de nuestro entorno doméstico, escapa de nuestra vista,; y por lo tanto de nuestro dominio.
En pocas palabras, no tenemos ni la más remota idea de lo que pasa en el mundo fuera de nuestra zona.
Dios pone en contexto a Job sobre esta realidad.
¿Qué sabe Job del mundo que lo rodea? Más allá de su zona de confort, de sus conocimiento del mundo en el que se mueve, ¿qué sabe el patriarca sobre lo que ocurre fuera de su vista? Lejos de él, y lejos de nosotros, el mundo vive bajo otras reglas que, al no entenderlas, llamamos, salvajes,
Lo impresionante entonces, no es solo el hecho de que Dios sí sabe todo eso, conoce lo que pasa en cada rincón del planeta, ve lo que ningún ojo ha visto, oye lo que ningún oído ha escuchado, sabe lo que ningún humano conoce, pero hay algo más que vuelve a Dios tan superior a nosotros.
No solo sabe lo que ocurre en las montañas inhóspitas, en el valle, en el monte, en los lugares donde el hombre no ha llegado; además él es quien puso esas reglas en funcionamiento.
El discurso de Dios en esta parte no solo trata de que él sabe lo que el ser humano desconoce, sino que fue él quien puso esas reglas en aquello que el hombre ni siquiera tiene idea de cómo funciona.
Y aunque hoy sabemos mucho más que en el tiempo de Job, los misterios del planeta, y del universo, seguirán estando fuera de nuestro dominio en su totalidad, nadie mejor que el creador y el que pone las reglas sabe, y sabe bien, lo que ocurre aún en el lugar donde el hombre ni tiene idea que existe.
Dimensionar esta verdad, tiene el propósito de recordarnos quién es Dios y quiénes somos nosotros, su omnisciencia y nuestra limitada sabiduría.
Esto sería razón más que suficiente para adorarlo y agradecer el privilegio que nos da de conocerle y seguirle cada día de nuestra vida.
Isaí Rodríguez Ruiz