En su reposo. 08/04/2023. T24. E115.
"Nuestro Dios está en los cielos; todo lo que quiso ha hecho".
Sal. 115:3
Nuestro Dios
La irónica comparación de Dios con los dioses de las otras naciones en este salmo, solo es superada por la convicción con que el salmista afirma su relación con Dios.
El Dios de Israel es superior a los dioses de las demás naciones de una forma básica: Él es real, los dioses son falsos; en otras palabras, no hay punto de comparación.
De ahí que la expresión del versículo 3 tenga más significado que el que a simple vista se observa.
Dios es superior porque está en el cielo, a diferencia de los dioses falsos.
Dios es superior porque tiene el poder de hacer todo lo que los dioses falsos no pueden.
Dios es superior porque tiene voluntad a diferencia de los dioses falsos.
Pero la nota superior, de este Dios superior, es que es "nuestro".
Es nuestro porque le conocemos como nadie más le conoce.
Es nuestro porque somos de él, aunque fue él quien nos escogió.
Es nuestro porque él quiere ser nuestro.
Es nuestro, pero también puede ser de todo aquel que esté dispuesto a reconocer que es el único Dios verdadero.
Seguirlo, adorarlo, y someterse ante él, rindiendo todo gloria a este sublime Dios.
Todo esto se resume a una palabra, presente también en el salmo: confiad.
Confiar en Dios es depositar nuestra fe en alguien que no vemos, pero que sabemos que es superior a todo y a todos.
Confiar en Dios es desarrollar una relación tan profunda e íntima con él que nos sintamos suyos y a él nuestro.
Confiar en Dios es saber que sin importar cuáles sean nuestras circunstancias actuales, él siempre nos bendecirá.
Confiar en Dios es demostrarlo con acciones claras y específicas, entre las que destaca la adoración que le rendimos mientras esperamos que nos bendiga.
¿Podemos decir que es este Dios nuestro Dios?
Isaí Rodríguez Ruiz