Listen

Description

En su reposo. 01/02/2022. T13. E15.
“Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros”.
‭‭1 Samuel‬ ‭15:22‬

Obediencia vs obras

Es claro en la Biblia que Dios es quien estableció el sistema ritual de los sacrificios de animales como el medio para que la humanidad pudiera acercarse a él.

Entonces, ¿por qué parece ser Dios mismo quien rechaza los sacrificios en este pasaje?

¿Por qué estuvo mal que Saúl y el pueblo guardaran animales para sacrificarlos en honor a él?

Aunque Saúl usa la excusa de que el pueblo había hecho eso, al ser encarado por Samuel tiene que reconocer que no tuvo la autoridad para imponer la orden de Dios.

Además, era obvio que el primer beneficiado con el botín sería él mismo, pues si bien una parte del ganado sería sacrificado a Jehová, lo demás engrosaría sus rebaños.

Pero nada de esto es la razón importante para el rechazo de Dios.

Hay una razón simple para la queja de Jehová. Saúl no hizo lo que Dios le ordenó, y aún cuando las intenciones hubieran sido correctas (que no lo eran), Dios no había ordenado eso, y por lo tanto aquellos sacrificios ofendían a Dios.

¿Eran importantes los sacrificios? Sí

¿Es importante hoy cumplir con los ritos religiosos? Sí

Pero nunca serán más importantes que la obediencia a Dios.

Excusas puede haber muchas.

Es que es la costumbre tomar botín.
Es que todo mundo lo hace
Es que el pueblo puede sublevarse si no lo dejo tomar botín.
Es que los demás se van a burlar de mí si no lo hago.
Es que no tengo mucho ganado y lo necesito.
Es que solo será una vez y prometo dar para Dios.

Y muchas más.

Hoy, el espíritu de Saúl sigue vigente en el mundo.

Las personas cumplen al pie de la letra con ritos religiosos solo para acallar su conciencia mientras desobedecen los mandatos divinos con total impunidad.

Creen que porque dan o por que van o porque hacen esto no aquello, tales actos son aceptables ante Dios, aun cuando viven en completa rebeldía a la voluntad del Señor.

De nada sirve que ofrezcamos sacrificios de adoración a Dios si no obedecemos su Palabra.

Qué triste historia la de Saúl, oremos al Señor que semejante actitud no anide en nuestras vidas y busquemos honrarlo con nuestra obediencia, para que nuestras obras sean aceptas delante de él.

Por supuesto, lo ideal es la presencia de una vida genuina de adoración al Señor, equilibrada y sustentada por la obediencia a su palabra.

Ayúdenos el Señor.

Isaí Rodríguez Ruiz