En su reposo. 03/02/2023. T24. E60.
"En Dios haremos proezas, y él hollará a nuestros enemigos".
Sal. 60:12
Proezas
Una proeza es un hecho que resalta por encima de lo común.
Las proezas generalmente surgen de momentos críticos en los que alguien se atreve a ir más allá de sus límites.
Es por eso que las proezas se convierten en historias épicas, fuente de inspiración de canciones de gestas heroicas, y de fama y gloria para sus protagonistas.
En este sentido, no es de extrañar que un hombre acostumbrado a tales aventuras bélicas, viviera momentos de grandeza.
Pero lo que cualquiera atribuiría a su carisma, habilidades, fuerza y suerte, David lo identifica como una gracia del cielo.
Sí, somos capaces de hacer grandes cosas, enormes proezas, dignas de ser contadas por generaciones, pero solo las podemos hacer "en Dios".
El gran guerrero israelita, atribuye a la presencia de Dios, y a la sumisión de la voluntad al Señor, como la fuente, origen y razón de ser de todas las epopeyas que realiza.
No hay victoria, por impresionante que sea, que no haya dependido de la ayuda del Señor Todopoderoso.
Cuando todo parecía perdido, un acto heroico surgió y la victoria llegó, pero tal proeza nunca hubiera sucedido sin la bendición de Dios.
Atribuir a Dios aun nuestros mejores éxitos, nuestras mayores glorias, es un principio que nos permite dimensionar en su justa causa la activa presencia de Dios en todo lo que vivimos.
Demuestra también una sabia actitud de agradecimiento, y ayuda a reforzar una vida de adoración integral, en la que adoramos a Dios, por lo que es, por lo que hace y por lo que nos permite hacer, admitiendo de esa manera que en todo está presente su mano.
Por último, la expresión de David "haremos", revela un estado permanente; es decir, ayer, hoy y mañana tendremos el respaldo de Dios para hacer grandes cosas.
Este tipo de confianza descansa en el simple hecho de que Dios tiene el control incluso de nuestras capacidades y virtudes.
Tal nivel de dependencia es justo lo que se necesita para hacer grandes cosas para el Señor.
Que su poder se manifieste, que las proezas ocurran, y que demos gloria y honra al único que la merece, Jesucristo.
Isaí Rodríguez Ruiz