En su reposo. 07/09/2022. T22. E2.
"Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?".
Hechos 2:37
¿Qué haremos?
La palabra compungir tiene relación con el remordimiento de conciencia, el dolor o sentimiento de culpa por el pecado propio.
El ungido sermón de Pedro ante aquella muchedumbre llegó a las fibras más sensibles de su corazón y los quebrantó al grado de que "se compungieron".
En otras palabras, se dolieron al ser confrontados con su pecado.
¿Cuál pecado?
El asesinato de Jesús.
Para muchos hasta ese momento, la muerte del galileo, ocurrida apenas mes y medio antes de esta fecha, era la de uno más de muchos revolucionarios que se levantaban en aquella época contra Roma.
Pero la excelente argumentación petrina, fundamentada, exegética y totalmente bíblica, les demostró que estaban equivocados.
Equivocados en su percepción de lo que ocurría en ese momento con ellos y el derramamiento del Espíritu Santo.
Equivocados en su pensamiento sobre aquel maestro de Nazareth y la resurrección de la que sus discípulos hablaban.
Equivocados en su teología sobre el Mesías reinante.
Al ser descubiertos en su pecado; pecado por prender y matar a Jesús, pero sobre todo por negar su mesianismo, aquellos hombres quedaron evidenciados ante su gran error.
Habían matado a su Señor y Cristo, de quien ahora resucitado, solo podían suponer que regresara para hacer justicia y cobrar venganza contra quienes le habían negado.
El terror se apoderó de ellos, la conciencia les acusaba, el pecado los señalaba y declaraba culpables, y ante tal dilema y expectativa de juicio, exclamaron: ¿Qué haremos?
Solo cuando entendemos la gravedad de nuestro pecado tomamos la actitud que puede darnos una oportunidad de perdón: humildad, sumisión, rendición total, arrepentimiento y fe.
Consideremos nuestro corazón, nuestra actitud ante Dios cuando somos confrontados por nuestras fallas.
¿Nos excusamos?, ¿nos defendemos?, ¿buscamos otros culpables?, ¿o nos compungimos arrojándonos a sus pies buscando misericordia?
El Señor nos ayude a ser sensibles de corazón el día que le fallemos, y anhelar su perdón más que ninguna otra cosa en la tierra.
Isaí Rodríguez Ruiz