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En su reposo. 27/09/2022. T22. E19.

"Pero respondiendo el espíritu malo, dijo: A Jesús conozco, y sé quién es Pablo; pero vosotros, ¿quiénes sois?".

Hechos 19:15

¿Quiénes sois?

La identidad de un hijo de Dios es perfectamente reconocible en el mundo espiritual; y es por lo tanto, algo que debería poder notarse en nuestro contexto.

Y no, no es la apariencia, ni la jerga religiosa, ni la liturgia, ni la experiencia, ni cualesquiera otra cosa de la larga lista de recursos humanos que pudieran ayudarnos a "parecer" cristianos.

Aquellos siete hijos del sacerdote Esceva lo aprendieron por el camino malo.

La historia, relacionada directamente con el mundo espiritual, deja una lección sobre lo peligroso que puede ser adentrarse en este espacio donde los demonios tienen su dominio, y donde los malos espíritus ejercen un poder sobrenatural.

El poder de Dios no puede ser ejercido por personas ajenas a Dios, ni siquiera por religiosos, o hijos de religiosos.

El mundo espiritual no se impacta por títulos, credenciales o fórmulas místicas que supuestamente escondan poderes ocultos que puedan ser usados a discreción del conocedor de tales secretos.

El poder de Dios solo está al alcance de los verdaderos hijos de Dios.

Pero además, la perturbadora pregunta del demonio a aquellos hombres, nos deja la reflexión sobre la forma en que somos conocidos en el mundo espiritual.

¿Quiénes sois?

Nos hemos preguntado eso alguna vez, ¿quiénes somos ante el mundo espiritual?

¿Sabe el mundo quiénes somos?

¿Saben nuestros vecinos qué creemos?

¿Cuánta autoridad moral tiene nuestra reputación delante de los demás?

¿Qué tanto saben los espíritus malos sobre nuestra vida y compromiso con Dios?

Y no se trata de buscar la fama o el renombre.

Pablo no era conocido por gusto propio, sino por su vida de santidad, consagración y servicio, predicando el evangelio, expulsando demonios de hombres y mujeres oprimidos por los malos espíritus, quienes corrieron su fama en el mundo espiritual.

Vivamos y sirvamos de tal forma, que el mundo espiritual sepa que somos una iglesia santificada en Cristo, apasionada por las almas, y empoderada por la presencia del Espíritu Santo de Dios.

Isaí Rodríguez Ruiz